Coordinación General: Mauricio Díaz Burdett
Autor: Alejandra Salgado
Co Autores: Amparo Canales, Mauricio Díaz Burdett
Diagramación: Joel Alemán
El Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (FOSDEH) presenta su publicación “Balance del 01 de enero al 31 de julio 2026. Proyecciones al cierre de 2026 y perspectivas para 2027”, un análisis integral sobre la evolución económica, fiscal, social, institucional y política del país durante los primeros siete meses del año, así como de los principales desafíos que marcarán el cierre de 2026 y la agenda nacional de 2027.
El documento examina diez dimensiones: panorama macroeconómico, fiscal, social, electoral, legislativo, sistema de energía, lucha contra la corrupción, relaciones internacionales, contexto internacional y opinión pública.
Una economía estable, pero con señales que requieren atención
Durante el primer trimestre de 2026, la economía hondureña registró un crecimiento interanual de 3.6%, inferior al 4.3% observado durante el mismo período de 2025. Para el cierre del año se proyecta un crecimiento entre 3% y 4%.
La inflación, luego de moderarse al inicio del año, retomó una trayectoria ascendente durante el segundo trimestre y alcanzó 5.83% en junio. Paralelamente, el lempira continuó depreciándose gradualmente frente al dólar.
Entre los principales factores de estabilidad destacan las reservas internacionales, que superaron los USD 11,600 millones, y las remesas familiares, que acumularon aproximadamente USD 6,515 millones durante el primer semestre.
Sin embargo, estos resultados contrastan con una caída interanual de 27% en la Inversión Extranjera Directa durante el primer trimestre de 2026. Para el FOSDEH, esta combinación evidencia que la estabilidad macroeconómica continúa descansando considerablemente en factores externos, particularmente en las remesas.
Presupuesto público: ejecutar más, pero también ejecutar mejor
Al 31 de julio, los ingresos de la Administración Pública alcanzaban aproximadamente el 55% del presupuesto aprobado, mientras que la ejecución del gasto se situaba alrededor del 47%.
En la Administración Central, el 74% de los ingresos recibidos proviene de la recaudación tributaria, y dentro de esta estructura el Impuesto sobre Ventas continúa siendo la principal fuente, con una participación cercana al 47% de los ingresos tributarios recaudados.
El desafío para el segundo semestre no consiste únicamente en acelerar la ejecución del presupuesto restante. El FOSDEH considera fundamental garantizar que el gasto público produzca resultados concretos para la ciudadanía, especialmente mediante proyectos de inversión que generen mayor impacto económico y social.
La inversión pública presentaba una ejecución cercana al 39%, mientras que la deuda pública de la Administración Central alcanzó aproximadamente USD 18,666 millones al primer trimestre, equivalente al 46.4% del PIB.
A esto se suma la contratación de aproximadamente USD 1,612 millones en nuevo financiamiento externo durante los primeros meses del año, mediante préstamos, desembolsos del FMI y la emisión de un bono soberano.
Ante este escenario, el FOSDEH plantea la necesidad de desarrollar una estrategia de mediano plazo que no se limite al endeudamiento, sino que incorpore también objetivos claros de manejo y reducción progresiva de la deuda pública.
Crecimiento económico que todavía no llega plenamente a los hogares
El panorama social continúa mostrando importantes contrastes.
Aunque el salario mínimo aumentó aproximadamente 7% en 2026, el costo de la canasta básica mantiene una fuerte presión sobre los ingresos familiares. Asimismo, cerca del 60.1% de los hogares hondureños permanecían en situación de pobreza en 2025 y más de 2 millones de personas enfrentaban problemas de empleo.
Para el FOSDEH, uno de los principales desafíos del país continúa siendo convertir la estabilidad macroeconómica en mejoras reales en las condiciones de vida.
Esto requiere fortalecer la generación de empleo formal, aumentar la productividad, mejorar los ingresos de los hogares, reducir las brechas de género en el mercado laboral y fortalecer los mecanismos de protección social.
El documento también llama la atención sobre la situación de las mujeres. Durante el primer semestre se registraron 148 muertes violentas de mujeres y femicidios, una realidad que exige reforzar las políticas de prevención, protección y acceso a la justicia.
Migración y remesas: soporte económico y señal de vulnerabilidad
Al cierre de julio, alrededor de 2,740 hondureños habían retornado al país, planteando nuevos retos para la reintegración social, laboral y económica.
Esta situación adquiere especial relevancia ante el escenario migratorio internacional y las implicaciones que podría tener la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos.
Las remesas siguen siendo uno de los principales soportes de la economía hondureña, pero el FOSDEH advierte que su creciente importancia también evidencia las limitaciones internas para generar suficientes oportunidades de empleo y desarrollo.
El desafío consiste en reducir progresivamente esta dependencia mediante políticas que impulsen la inversión, la generación de empleo formal, la atracción de capital privado y el aprovechamiento de una parte de las remesas para el ahorro y la inversión productiva.
El Presupuesto 2027 será una de las principales decisiones del segundo semestre
Durante los próximos meses comenzará uno de los procesos económicos y políticos más importantes del año: la formulación, discusión y aprobación del Presupuesto General de la República para 2027.
Los Lineamientos de Política Presupuestaria 2027-2029 ya establecen las principales metas fiscales que servirán como marco de referencia.
Para el FOSDEH, este proceso representa una oportunidad para fortalecer la transparencia fiscal, la participación ciudadana y la calidad del gasto público.
La discusión presupuestaria deberá sustentarse en proyecciones realistas, información accesible, espacios de consulta y mecanismos permanentes de vigilancia y auditoría social.
Energía: una reforma pendiente con implicaciones económicas y sociales
Otro de los grandes temas del segundo semestre será la discusión de las reformas al sector eléctrico.
El sistema continúa enfrentando pérdidas financieras, problemas operativos, endeudamiento y deficiencias en la calidad del servicio. La reforma a la Ley General de la Industria Eléctrica representa una oportunidad para modernizar el sector y fortalecer su sostenibilidad.
Sin embargo, el FOSDEH advierte que cualquier reforma debe incorporar garantías claras sobre los costos de transición, el futuro de los subsidios sociales, los posibles impactos tarifarios y la protección de los usuarios.
El Congreso Nacional tendrá la responsabilidad de construir consensos que permitan mejorar la eficiencia del sistema sin trasladar de manera desproporcionada sus costos a los hogares y sectores productivos.
Transparencia y lucha contra la corrupción
Durante 2026 también se han producido cambios importantes en la arquitectura institucional relacionada con la transparencia y la lucha contra la corrupción.
La supresión de la Secretaría de Transparencia y Lucha contra la Corrupción y la creación de nuevos mecanismos institucionales obligan a evaluar cuidadosamente la capacidad del Estado para prevenir, investigar y combatir la corrupción.
Honduras mantiene desafíos significativos en indicadores internacionales. El país registró 22 puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción de 2025, mientras que los resultados de la Encuesta de Presupuesto Abierto reflejan todavía una baja participación ciudadana en el proceso presupuestario.
El FOSDEH considera prioritario fortalecer los mecanismos de transparencia, control ciudadano, identificación de beneficiarios finales, prevención de flujos financieros ilícitos y supervisión del financiamiento político.
Un entorno internacional con nuevas oportunidades y mayores riesgos
El contexto internacional continuará influyendo directamente sobre la economía hondureña.
Entre los principales factores se encuentran las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, las nuevas condiciones del comercio mundial, las políticas migratorias de Estados Unidos y las relaciones de Honduras con China, Taiwán e Israel.
Durante julio, Honduras registró uno de sus niveles más bajos de riesgo país de 2026, mientras que la reincorporación al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) busca fortalecer la confianza de los inversionistas.
No obstante, el FOSDEH subraya que la atracción de inversión dependerá no solamente de acuerdos internacionales, sino de la estabilidad institucional, la seguridad jurídica y reglas claras para la actividad económica.
De la estabilidad a las transformaciones estructurales
El balance de los primeros siete meses de 2026 muestra una economía que conserva condiciones de estabilidad macroeconómica, apoyada principalmente en las remesas y las reservas internacionales. Sin embargo, esta estabilidad convive con problemas estructurales que permanecen sin resolver: pobreza, empleo precario, presión sobre los hogares, baja inversión, endeudamiento, dificultades en el sistema eléctrico, debilidades institucionales y una percepción ciudadana poco favorable.
El segundo semestre será determinante.
La discusión del Presupuesto General de la República 2027, las reformas al sector eléctrico, el fortalecimiento de la institucionalidad anticorrupción, la política migratoria, las relaciones internacionales y la gestión de las finanzas públicas definirán buena parte de las perspectivas para el próximo año.
Desde el FOSDEH se reitera que el reto no consiste únicamente en conservar la estabilidad de los principales indicadores económicos, sino en convertirla en empleo, ingresos, inversión productiva, servicios públicos de calidad, transparencia y mejores condiciones de vida para la población hondureña.