Tegucigalpa, Honduras, 09 de enero del 2026
Con el objetivo de fortalecer las capacidades técnicas, éticas y ciudadanas para la vigilancia de la inversión pública, se desarrolló el Diplomado “Infraestructura bajo el Control Ciudadano”, un proceso formativo orientado a impulsar la auditoría social, la transparencia, la rendición de cuentas y la prevención de la corrupción en proyectos de infraestructura pública en Honduras.
La iniciativa fue impulsada por el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras, FOSDEH, en coordinación con instituciones públicas, academia y actores especializados vinculados al control social, la contratación pública, la fiscalización y la gestión de proyectos de infraestructura.
Este proceso formativo partió de una idea central: la infraestructura no debe entenderse únicamente como obra física, sino como un medio para garantizar acceso equitativo a servicios básicos, oportunidades económicas, conectividad territorial y derechos sociales, especialmente para las poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad.
Un proceso formativo para fortalecer el control ciudadano
El diplomado se desarrolló en modalidad híbrida, combinando espacios presenciales y virtuales que permitieron la participación de lideresas y líderes comunitarios, organizaciones de sociedad civil y profesionales de diferentes regiones del país.
Cada módulo integró contenidos técnicos, análisis institucional, herramientas prácticas y espacios de intercambio, con el propósito de fortalecer una mirada integral sobre la auditoría social aplicada a proyectos de infraestructura pública.
A lo largo del proceso, las y los participantes ampliaron sus conocimientos sobre la dinámica jurídica e institucional de la inversión pública, así como sobre las etapas de contratación, licitación, ejecución, cierre, supervisión y fiscalización de obras públicas.
Más allá de la supervisión de obras
El diplomado promovió una visión amplia de la auditoría social, entendida no solo como la observación puntual de una obra, sino como una práctica ciudadana que articula:
Transparencia.
Gobernanza abierta.
Empoderamiento comunitario.
Control preventivo de la corrupción.
Fortalecimiento institucional.
Desde esta perspectiva, la auditoría social contribuye a que la ciudadanía pueda comprender mejor cómo se planifican, contratan, ejecutan y supervisan los proyectos públicos, y cómo estos deben responder a las necesidades reales de las comunidades.
Una alianza institucional y técnica
El proceso contó con la participación y acompañamiento de diversas instituciones y actores especializados. Entre ellas, la Secretaría de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, STLCC, el Tribunal Superior de Cuentas, TSC, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH, a través de la Carrera de Desarrollo Local, así como entidades y profesionales vinculados a la contratación pública, la fiscalización, la inversión y la gestión de infraestructura.
Durante el diplomado participaron facilitadores y referentes provenientes del Colegio de Ingenieros, la Oficina Normativa de Contratación y Adquisiciones del Estado, ONCAE, la Oficina Nacional de Desarrollo Integral del Control Interno, ONADICI, la Dirección del Sistema de Denuncia 130, el Consejo Nacional de Inversiones, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, ENEE, y el Tribunal Superior de Cuentas, TSC.
Asimismo, el proceso contó con el aporte de auditoras y auditores sociales con amplia trayectoria nacional, regional y comunitaria, entre ellas la Lic. Elda Díaz, Suyapa Castro, de la Asociación de Organismos No Gubernamentales de Honduras, ASONOG, y otros referentes en control social y veeduría ciudadana.
Resultado clave: hacia un protocolo de auditoría social
Uno de los principales resultados del proceso fue el avance en la construcción de un Protocolo de Auditoría Social a Proyectos de Infraestructura Pública, concebido como una base técnica para el desarrollo de un futuro Manual de Auditoría Social.
Este instrumento busca fortalecer la vigilancia ciudadana, mejorar la comprensión de los procesos de inversión pública y aportar herramientas para una supervisión más ordenada, participativa y efectiva de los proyectos de infraestructura en Honduras.
El protocolo representa un paso importante para consolidar metodologías de control social que puedan ser utilizadas por comunidades, organizaciones sociales, liderazgos territoriales y ciudadanía interesada en promover mayor transparencia y rendición de cuentas.
Ciudadanía formada para cuidar lo público
La finalización del diplomado reafirma la importancia de formar ciudadanía con capacidades técnicas y criterio ético para acompañar, observar y exigir mejores prácticas en la gestión de los recursos públicos.
En un país donde la infraestructura tiene impacto directo en la calidad de vida de la población, fortalecer la auditoría social es también fortalecer la democracia, la participación ciudadana y la lucha contra la corrupción.
El entusiasmo, la participación y la energía de las y los participantes hicieron posible esta experiencia formativa, que deja instalada una base importante para continuar promoviendo el control ciudadano sobre las inversiones públicas en Honduras.